Cómo salir de una relación tóxica

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Las relaciones tóxicas se suceden cada día y en todo el mundo, sin importar el país, ni nuestros estudios ni la edad que tengamos. Casi sin saber cómo, acabamos cayendo en una relación de pareja tóxica donde se ven vulnerados nuestros derechos como personas. Derecho a elegir, a ser nosotros mismos, a vivir con integridad y felicidad.

 

¿POR QUÉ NO NOS DAMOS CUENTA DE QUE ESTAMOS DENTRO DE UNA RELACIÓN TÓXICA?

Puede que en tu círculo personal conozcas a alguna persona que está viviendo una relación de pareja tóxica. Tú lo sabes, pero ella no es consciente. No lo ve. Y a pesar de que intentamos mostrarle que lo que está viviendo no es normal, la persona en cuestión se niega a admitirlo. ¿Por qué ocurre? Básicamente por estas dimensiones:

Pensamos que nuestra pareja puede cambiar, que lo que está ocurriendo es algo temporal y, puesto que nos ama, tarde o temprano su conducta acabará mejorando. Es decir, creamos una visión “idealizada” de la pareja que no se relaciona con la realidad.

La persona manipulada, en ocasiones, presenta una autoestima muy baja. Puede que antes de iniciar esa relación fuera alguien fuerte y seguro de sí mismo. Pero con el tiempo ha acabado muy “tocado”, tanto, que ya concibe que es eso lo que le toca vivir.

A menudo caemos en los chantajes. Puede que ayer te hiciera llorar, que te humillara, pero hoy te ha pedido perdón entre lágrimas y tú no puedes girar el rostro hacia ese gesto…

El miedo a la soledad, al abandono o al rechazo. A pesar de estar viviendo una relación de pareja tóxica, pensamos que siempre será mejor “eso” a estar solos. Suele ocurrir con frecuencia, aunque parezca sorprendente.

Miedo a las consecuencias por dejar a esa persona: puede existir un claro temor a cómo va a reaccionar la persona en sí. Tal vez exista un componente violento a tener en cuenta.

 

ESTRATEGIAS PARA SALIR DE UNA RELACIÓN DE PAREJA TÓXICA

Lo primero es tomar conciencia. Nadie puede superar un problema si primero no reconoce que hay un “muro” en su vida. Y hay que tenerlo en cuenta: el amor es la principal venda que va a cubrir nuestros ojos. En ocasiones un amor tan ciego e incondicional, donde nos cuesta mucho reconocer que nos están quitando el aire, la integridad.

Hay que decir "no" al miedo, la principal barrera que habremos de saltar. Si no te ves con fuerzas, pide ayuda. A un amigo, a una compañera, a ese familiar que siempre te apoya o cualquier profesional de la salud o servicios sociales.

Tenemos claro que cada pareja es un universo propio y particular. Puede que tu pareja no sea violenta, pero aún así, tienes miedo a pensar qué será de ti al verte solo. Pero en ocasiones, la soledad es mucho mejor que este tipo de relaciones.

Invierte todas las energías en ti mismo. Has pasado mucho tiempo pendiente de otra persona. Has sido como un pequeño satélite orbitando alrededor de un planeta que no te ha aportado nada. Es hora de moverte, de encontrar tu propio horizonte y recuperar nuevas ilusiones, esas que son propias y que todos merecemos.

Salir de una relación tóxica es posible, requiere valentía y una buena autoestima. Pero todos somos capaces de conseguirlo. Está al alcance de tu mano y es la oportunidad de girar el pomo hacia esa puerta que te abrirá una nueva felicidad.


Artículo de Valeria Sabater publicado originalmente en La Mente es Maravillosa

Depresión (de pareja) post parto

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Nueve meses esperando (y otros tantos, en ocasiones, intentándolo) cuando, por fin, ese ser indefenso fruto de vuestro amor llega al mundo. Un lugar en el que toca que le guiéis, con la responsabilidad que conlleva. Pero ese peso, como tantos otros, hay quien se lo carga a las espaldas con gran brío y otras personas que lo llevan a rastras. En este último caso, el estrés puede derivar en depresión, no sólo maternal sino de ambos progenitores.

En cuanto ese período inicial de desconcierto pasa, es importante tomarse pequeños descansos, tanto de manera individual como en pareja. El bebé necesita todo nuestro amor, pero para poder entregarlo, tenemos que cultivarlo.

El agotamiento es de tal envergadura que lo que menos nos importa es nuestro estado mental y tampoco el físico. Esto puede parecer superficial, pero no nos estamos refiriendo a cosas como ir a la moda, estar guapa, ni nada de eso; sino de dedicar un momento a mirarse al espero, arreglarse un mínimo, mirarse fijamente a la cara, o darse un baño. Si no es posible realizar una escapada en pareja, aprovechad el verano para hacerlo en compañía del bebé. Debe tratarse de un espacio de intimidad y tranquilidad. Sin el resto de la familia de por medio, ningún compromiso ni responsabilidad que la que habéis contraído al convertiros en una familia.

Alrededor de un 12% a un 20% de las mujeres sufren de depresión o ansiedad después de un parto y hasta el 10% de los padres también ve afectado notablemente su estado de ánimo.

La depresión de los padres afecta a los niños profundamente y puede causar retrasos en su desarrollo, dificultades sociales y problemas de comportamiento. Por otra parte, para las hijas e hijos de madres deprimidas, el hecho de tener un padre (o una segunda madre) involucrado y cariñoso les protege de algunos de los efectos negativos de la depresión de la madre.

Cuando un hombre acaba de ser padre es normal que sufra cambios emocionales, especialmente si se trata de un padre primerizo cuyo estilo de vida cambia radicalmente con la llegada del bebé. Éste puede sentirse aislado debido a la atención que la mujer brinda al bebé, no sentirse capaz de cuidar al éste adecuadamente, no cumplir con las exigencias sociales de su entorno o creerse incapaz de asumir la responsabilidad de su nuevo rol de padre.

A diferencia de las mujeres en las que las hormonas juegan un papel importante, la depresión postparto en los hombres depende de la situación social, emocional y económica en la que se encuentra el reciente papá.

Al igual que nos pasa a nosotras, los hombres pueden sentirse descolocados ante la llegada de un nuevo miembro a la familia. Si vive una situación emocional estable asumirá su compromiso con mayor tranquilidad, en cambio si se encuentra desorientado, puede que el convertirse en padre le angustie más de la cuenta y derive en una depresión postparto.

Los síntomas más habituales que puede ser una alerta son alejamiento de la pareja, irritabilidad, intolerancia, insomnio, tristeza, refugio exagerado en los amigos o incluso en el alcohol.

La herramienta más utilizada para diagnosticar a las madres con depresión postparto es la Escala de depresión postnatal de Edimburgo. Recientemente, la comunidad médica ha comenzado a utilizar el mismo cuestionario para evaluar a los padres. Podéis realizarlo para evaluar vuestra situación. En caso de que, pasado un tiempo, la tristeza persista, la ayuda de una/un profesional de la Psicología resulta muy conveniente.


Artículo original escrito por Inma Buendía y publicado en sexoenstereo.com

Vacaciones en pareja: cómo evitar conflictos

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Uno de los momentos más esperados del año es la llegada de las vacaciones de verano. Por fin podemos alejarnos del estrés y la rutina para escapar y disfrutar al máximo de nuestro tiempo libre.

Tener vacaciones conlleva pasar más tiempo con nuestra pareja y aprovechar para organizar una escapada y pasar así más tiempo juntos. Es la ocasión perfecta para estar a solas sin las interferencias cotidianas del día a día, que en ocasiones impiden la comunicación y afectan a la vida en pareja. Pero si la convivencia ya de por sí es difícil, cuando se trata de pasar todo el día juntos la situación se convierte en una auténtica prueba de fuego para la estabilidad y la durabilidad de una pareja.

Estadísticamente, el verano es la época en la que más rupturas se producen, debido a diversos conflictos que derivan de los pequeños roces de esta convivencia tan intensa. A nadie le gusta discutir, y mucho menos en vacaciones, pero ¿cómo evitar estos problemas? La solución está en vuestra mano. 

SE FLEXIBLE

No se trata de ceder constantemente en cada situación, pero sí intentar hacer uso de la empatía, entender los argumentos o la posición del otro, e tratar de llegar a un consenso de manera razonable. Esto es el pilar fundamental tanto para pasar unas sencillas vacaciones apacibles como para la vida diaria.

PLANIFICAD JUNTOS LAS VACACIONES

Elegid un destino que os interese o resulte atractivo a ambos. Vuestros gustos no tienen por qué coincidir, pero seguro que podéis encontrar algún lugar de veraneo que reúna lo que cada uno quiere. Si no, como hemos comentado, intentad llegar a un acuerdo razonablemente.

REPARTID TAREAS

Realizar reservas, hacer las maletas, comprobar el estado del coche, etc. Este trabajo en equipo ayudará a reforzar la complicidad y la confianza en la pareja, y a eliminar estrés.

AJUSTAD EXPECTATIVAS

Los viajes no solucionan los problemas por arte de magia ni son antídotos infalibles contra los pequeños conflictos entre cónyuges. Es lógico que surjan pequeños enfrentamientos, así que no os desaniméis ni os frustréis si discutís alguna vez. Lo fundamental es saber sobrellevarlos, dialogar y solucionar estos conflictos de manera sosegada.

APROVECHAD LOS MOMENTOS DE INTIMIDAD

Aunque esto es más complicado si viajáis con niños, hay que intentar buscar un momento para conectar con la relación pareja. Pasar tiempo a solas para conversar, practicar aficiones comunes y cuidar la vida erótica es clave.

COMUNICACIÓN ASERTIVA

Hay que dialogar, saber escuchar, saber exponer nuestros sentimientos, así como disconformidades y opiniones. Necesitamos ser asertivos, razonables y flexibles, y no imponer nuestro criterio sobre el del otro. Como se suele decir, hablando se entiende la gente.

La comunicación, la flexibilidad, la intimidad y una buena organización son la base fundamental de una pareja, ya que sea para pasar unas vacaciones perfectas como para el día a día una vez de vuelta a casa.


Texto adaptado de una publicación original de psicologiaypsicoterapia.com

"Siento un rechazo persistente al contacto sexual"

 Laura Makabresku 

Laura Makabresku 

Hay personas que experimentan una aversión constante o recurrente hacia algún tipo de contacto erótico, lo que les lleva a evitar los encuentros sexuales, sobre todo si incluyen prácticas genitales. Esta sensación de rechazo y/o repugnancia puede darse tanto ante la idea de llevar a cabo conductas o relaciones sexuales en general, como ante las prácticas sexuales concretas. 

CÓMO SE MANIFIESTA

La  repulsión puede ir acompañada de ansiedad o pánico,  lo que pone en marcha una serie de cambios y alteraciones físicas como es un aumento de la frecuencia cardíaca y de la sudoración, tensión muscular, crisis de angustia, sensación de asfixia o de falta de aire, desvanecimientos, vértigos o sensación de mareo, náuseas o vómitos.

Esta situación tan desagradable, lleva a la persona a realizar diferentes conductas con el objetivo de evitar todo tipo de situaciones o personas con las que exista riesgo de iniciar algún tipo de contacto sexual.  Estas conductas abarcan desde el abandono de la higiene corporal o la implicación excesiva en cualquier otro tipo de actividades que le permitan tener una excusa.

QUIÉNES LO PADECEN

La aversión hacia el contacto sexual aparece en hombres y mujeres, aunque es una dificultad poco habitual. Algunas personas han experimentado este rechazo a lo largo de toda su vida, mientras en otras personas que han vivido su sexualidad sin dificultades, aparece como respuesta a un vivencia concreta, como haber sufrido un situación de violencia sexual.

También existen diferencias en el grado de afectación que este presenta. En la aversión generalizada, la persona experimenta conductas de repugnancia hacia todo tipo de contacto sexual, sin importar las personas con quien las lleve a cabo. En el tipo situacional, el rechazo se manifiesta hacia el contacto erótico o con ciertas personas específicas. 

CAUSAS FRECUENTES

La principal causa se encuentra en una actitud negativa hacia la sexualidad en general, y a la erótica y/o al cuerpo y los genitales en particular. 

Aquellas personas que siempre han sentido este rechazo, suelen haber recibido una educación sexual deficiente o excesivamente rígida y restrictiva, como ocurre en ambientes religiosos muy estrictos. En cuanto a las aversiones secundarias, estas tienden a estar relacionadas con experiencias traumáticas como abusos, violaciones o, incluso, la propia presión que la pareja pueda ejercer para mantener algún tipo de actividad sexual.

CÓMO SUPERARLO

Si se trata de un rechazo actitudinal, pondremos el foco en la historia o biografía sexual y realizaremos una profunda educación sexual. Además suelen ser efectivas las intervenciones cognitivo-conductuales como son las técnicas de desensibilización sistemática.


Este texto ha sido adaptado de un artículo original de Psicología y Mente

Cómo comunicar en mi entorno que soy homosexual

 Fotograma de la película "A Place Like Home" 

Fotograma de la película "A Place Like Home" 

Salir del armario conlleva expresar públicamente y de manera explícita que eres homosexual. Esto, que para alguien que se sienta hetero no supone ninguna consecuencia adversa, constituye un paso crucial para muchos gays y lesbianas, fruto de la incompresión y la homofobia que perciben de buena parte de nuestra sociedad.

No es necesario que te pongas una camiseta en la que se pueda leer que eres lesbiana, o decir que vas a ir montado en una carroza en el Gay Pride (aunque si te apetece, adelante). Se trata de dejar claro en tus conversaciones cotidianas, sin complejos ni eufemismos, cuál es el sexo por el que te sientes más atraída o atraído. Y aunque en este texto nos vamos a referir a la homosexualidad, entendemos que las personas bisexuales pueden pasar por situaciones similares a las lesbianas y los gays.  

¿ES OBLIGATORIO DEMOSTRAR TU ORIENTACIÓN SEXUAL?

Como decíamos al principio, mostrar tu orientación sexual de forma clara y evidente puede conllevar ciertas amenazas que cada cual debe analizar personalmente. Y es que nadie está obligado a expresar que es lesbiana o gay, menos aún si existen riesgos para su integridad física o psíquica. Si vives en un lugar donde se condena y encierra, maltrata o mata a homosexuales, entonces quizá sea mejor mantener silencio. La decisión es personal

¿CÓMO HACERLO?

El modus operandi dependerá del tipo de relación que mantengas con la persona a la que se lo quieres comunicar. Como dice Gabriel J. Martín, autor del libro "Quiérete Mucho, Maricón" (Roca Editorial, 2016), con las personas con las que tengas una relación más estrecha o íntima, es lógico que quieras hacerlo de una forma más personalizada. Con las menos cercanas, no será necesario tanto trámite. 

DENTRO DE LA FAMILIA

Sentirse amado y reconocido por la familia en primer término, y por el entorno en segundo, es una necesidad básica, tan importante como el alimento y que nos nutre de seguridad emocional. Es frecuente que, en hombres y mujeres homosexuales, esta necesidad básica no esté adecuadamente cubierta, debido a que, desde las más temprana niñez, habrían aprendido que no son aceptados y aceptadas incondicionalmente por sus familiares directos (padre y/o madre, hermanas o hermanos). 

Cuando se dan cuenta de que la homosexualidad provoca rechazo, agresiones, asco y/o pena, a sus familiares más significativos, construyen un esquema desadaptativo en el que asumen, de manera más o menos inconsciente, que  para que los demás les acepten, deben ocultar su homosexualidad.

El no sentirse querido tal y como se es, provoca un daño que debe repararse. Por eso, lo primero es salir de la inercia que lleva a la mujer lesbiana y al hombre gay a ocultarse para evitar críticas.

Aunque pueda resultar tópico, no deja de ser cierto que las personas que mejor te conocen no suelen sorprenderse por este tipo de revelaciones. Es habitual que alberguen sus sospechas o incluso que lo hayan asumido antes que el propio gay o la propia lesbiana. Por eso, una vez verbalizado, no suelen sentirse sorprendidos. A veces, incluso, sienten alivio porque por fin tienen la oportunidad de acompañarte y apoyarte en esa esfera de tu vida

Si no se lo esperan y les cuesta asimiliarlo, será necesario mantener un diálogo abierto durante un tiempo. Ayudarles a comprenderte y de paso, a que entiendan lo importante que es para ti sentir su apoyo. Intenta averiguar dónde está el problema: ¿Recibieron una educación muy conservadora? ¿Se sienten ansiosos ante la idea de que les pregunten por tu vida? ¿Saben lo que significa ser homosexual y por qué lo eres? Si a ti te llevó un tiempo asimilarlo, se paciente porque ellas y ellos necesitarán otro tanto.

¿POR QUÉ ES RELEVANTE SALIR DEL ARMARIO EN EL TRABAJO?

Cuando alguien tiene dudas sobre si comentar en el trabajo que es homosexual, solemos preguntarle si se plantearía lo mismo en caso de ser hetero. La respuesta suele ser que no. Incluso, yendo más allá ¿Dirías que eres ateo o religioso, vegano u omnívoro, hijo único o tienes hermanas o hermanos?

Es verdad que hay cierta información que es susceptible de generar un conflicto, y tú tratas de evitar éste en el ámbito laboral. Sin embargo, con ello también estás consiguiendo que las y los lesbófobos y homófobos campen a sus anchas.

Puede que toda esa información no sea relevante a la hora de realizar eficazmente tu labor profesional, pero te otorgará autenticidad, honestidad, y autoconfianza, lo que te ayudará a estrechar vínculos y trabajar mejor. Que te traten y te conozcan como eres, favorece también que encuentres personas que puedan encajar contigo. Y cuando esta máxima la llevamos a la orientación sexual, conseguimos abrir la posibilidad a conocer a alguien con quien establecer una relación erótica y/o amorosa. Al fin y al cabo, la mayor parte de las relaciones de pareja se inician en el entorno laboral. 

"Lo importante, al final, es mantener la visibilidad", afirma Martín. 

¿En qué consiste la masturbación?

 Sonja Lekovic for Wolfpaper

Sonja Lekovic for Wolfpaper

A pesar de no haber registros, el estudio de nuestros parientes más cercanos en la evolución, los bonobos, nos hace pensar que la masturbación es una conducta heredada de nuestros antepasados en la cadena evolutiva. Estos chimpancés, con quienes compartimos el 99% del genoma, disfrutan de una sexualidad libre. Realizan conductas eróticas frecuentemente, lo que les resulta útil para la cohesión social, la liberación de estrés y el estrechamiento de lazos afectivos entre miembros del grupo. Entre sus prácticas sexuales también se encuentra la masturbación y el homoerotismo. 

De la libertad con la que expresan su sexualidad los bonobos, al tabú y la represión de la especie humana en nuestros días en relación al autoerotismo, media la cultura. A medida que ésta va adquiriendo un papel más relevante a lo largo de la historia, la visión de la masturbación va transformándose hasta la perspectiva actual, cargada de mitos y falacias.  

 

La masturbación es practicada por todas las personas que lo desean y deciden hacerlo. No es una práctica solo para adolescentes, gente sin pareja o insatisfecha con sus relaciones. Quienes poseen discapacidades sensoriales, físicas o intelectuales, también tienen derecho a expresarse eróticamente. 

Georgina Burgos


 

Qué es la masturbación

Nos gusta la definición que Masters, Johnson y Kolodny incluyen en su libro Human Sexuality: “toda forma de autoplacer sexual obtenido mediante cualquier tipo de estimulación física directa.” 

La masturbación, tal y como la entendemos en Borobil, no consiste solamente en la estimulación de los genitales, sino que puede haber incluso ausencia de contacto con ésta zona, debido a que el placer deseado se encuentre en otras partes del cuerpo.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que nuestros genitales forman parte de un cuerpo sexuado y erógeno. Por tanto, es interesante estimular y activar todo el sistema, incluido el cerebro, de manera que tengamos una más intensa sensación y percepción de placer. Nuestra actitud y estado emocional son clave. Estos serán modulados por la vía de la imaginación y/o la activación de los cinco sentidos. 

 

La etimología de la palabra masturbación no está clara. Mientras unos autores defienden que proviene del griego mecea turba, que significa “excitar el pene”, otros creen que procede de la expresión manus stuprare, es decir, “cometer estrupo con las manos contra uno mismo”.

Georgina Burgos


 

Durante la infancia, las niñas y niños suelen descubrir la masturbación de forma casual, ya sea porque tienen sensaciones agradables en sus genitales y en la piel, o bien a través de la exploración y descubrimiento de su propio cuerpo. Para ellas y ellos, la masturbación es un acto de estímulo-respuesta en la que no hay un significado erótico. 

A pesar de ello, es importante enseñar a la niña o niño que, en nuestra sociedad, la masturbación es una práctica que forma parte del ámbito privado y que no es recomendable llevarla a cabo ante cualquiera o en sitios públicos. El modo en que transmitimos el mensaje  es fundamental de cara a que entienda que, aunque privada e íntima, la masturbación no está prohibida, ni es incorrecta.

En la adolescencia, la masturbación y las fantasías eróticas son las coductas sexuales más asequibles. Este es el momento en que muchos chicos y chicas se inician en el autoerotismo. 

La transformación del cuerpo y el efecto de las hormonas sexuales les permitirán sentir con pasión su condición sexuada, y se lanzarán a imaginar, probar, descubrir. A su vez, reconstruimos nuestra identidad y desarrollamos nuevas capacidades cognitivas que nos llevan a explorar y comprender el mundo, y a nosotros mismos, desde una perspectiva nueva.

Durante la etapa adulta, la masturbación no desaparece, incluso aunque mantengamos relaciones o vínculos afectivos y/o eróticos con otra persona. Ya en la vejez, la masturbación sigue siendo una práctica deseada aunque se tenga pareja. La creencia de que la sexualidad de las mujeres termina con la menopausia y que los mayores no tienen interés sexual es poco realista. La ciencia va demostrando que nuestra capacidad de estrechar vínculos y buscar el placer, dura toda la vida. 

El autoerotismo nos ayuda a conocernos, a querernos y a expresarnos sexualmente. Sin embargo, hay a quien no le gusta. Esta posición es tan respetable como la contraria y no tiene por qué conllevar síndromes o traumas. 

Quiérete, y si te apetece, mastúrbate.


Fuente: Burgos Gil, G. (2012). La Masturbación, Guía práctica para mujeres, hombres y parejas. Barcelona, De Vecchi Ediciones.