¿Ejerces el Rol del Espectador?

VOOYEUR+TEATRO+CALDERON.jpg

¿Sabes en qué consiste el llamado “rol del espectador”?

Primera pista: no tiene nada que ver con el cine porno o el voyeurismo. Segunda pista: ¿Te ha pasado alguna vez estar pensando en “otras cosas” en lugar de disfrutar de un encuentro sexual? Quizá hayas estado más pendiente de si lo estarás haciendo bien, de si tu pareja está disfrutando, de tu aspecto físico, etc…

El rol del espectador ocurre cuando la persona no presta atención a las sensaciones del contacto erótico, y en su lugar se fija en su propio rendimiento, en sus reacciones físicas y en que la cosa salga bien. Para ello, más que actor, pasa a ser espectador del encuentro, observando sus propias conductas.

Es muy común que por su mente pasen preguntas como: “¿Podré tener una erección?”, “¿Seré capaz de mantenerla?”, “¿Le estará gustando?”, o a decirse frases como “Tengo que durar más”, etc.

Los espectadores son personas que se preocupan en exceso por su propia respuesta y tienen miedo a que se produzca algún fallo. La finalidad es apreciar, monitorizar el efecto que producimos -con atención preferente a los más temidos- e intentar corregirlos sobre la marcha.

Lejos de conseguir controlar la situación, la interferencia que se produce entre el rol activo y el de observador, conlleva la inhibición recíproca. En todos estos casos el sentimiento de ridículo y absurdo se potencia.

El Rol del Espectador está presente en gran parte de las dificultades sexuales, y suele ir acompañado de ansiedad. Ambos se ponen en marcha por: 

El temor al fracaso
La obligación de resultados
La excesiva preocupación por la otra persona
La auto observación

Imagínate, por ejemplo, lo que sucedería si bailando con un grupo de personas, el juego que jugamos no es tanto escuchar la música y expresar los movimientos rítmicos que nos provoca, cuanto atender a la mecánica de la propia agitación, muecas o contorsiones; es probable que se produzca una sensación parecida al absurdo que se produce si viendo un baile por televisión quitamos la música, con el agravante de que somos nosotros los protagonistas y los otros el jurado. 

Esto es lo que conseguimos a través de observarnos. Así que deja de ser espectador y céntrate en el papel protagonista. Vive y disfrútalo.

Artículo original publicado en Sexo En Stereo