Cómo educar a nuestras hijas e hijos en sexualidad y redes sociales

Ellas y ellos tienen la oportunidad de contar con acceso a información infinita a través de Internet. Sin embargo, informar no es educar

1385646040.jpg

En la mayoría de los casos, madres y padres hemos aprendido a vivir y expresar nuestra sexualidad de forma autodidacta. Hemos descubierto nuestros deseos, afectos y pulsiones a través del ensayo- error, de las conversaciones con amigos, de la literatura, el cine y la televisión,  principalmente. 

Nuestros hijos e hijas tienen la oportunidad de contar con acceso a información infinita a través de Internet. Sin embargo, informar no es educar. Ello conlleva las acciones necesarias que favorezcan el desarrollo y perfeccionamiento de las facultades intelectuales y morales por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc. (sic RAE). Es nuestra responsabilidad como padres educar a nuestras hijas e hijos en todos los aspectos importantes para su desarrollo como personas felices, lo que incluye educarles en sexualidad.

 

Hecho Sexual Humano

Es probable que más de un padre/madre/educadora esté pensando lo sencillo que es plantear la necesidad de educación sexual y lo complicado que resulta llevarlo a cabo, especialmente cuando surgen situaciones embarazosas como que nuestro hijo se acaricie los genitales en mitad de una comida familiar o que nos pille en el dormitorio haciendo el amor. 

Lo primero que debemos tener en cuenta es que llegados a estas situaciones no estamos partiendo de cero. Nuestra hija o hijo ya ha recibido educación sexual para entonces. Y hemos sido precisamente nosotros, su madre, su padre, sus cuidadores, quienes se la hemos proporcionado a través de las caricias, los abrazos,  el contacto piel con piel y las muestras de afecto. 

Estamos hablando de educar en sexualidad, no en genitalidad. Y es que nuestra sexualidad (la forma en que somos mujeres o somos hombres) es mucho más que el resultado de un cromosoma o el aspecto externo de los genitales. 

Efectivamente, somos sexuados, lo que significa que  en el momento en que nacemos, iniciamos un proceso evolutivo, único e irrepetible que durará toda la vida y que formará parte de nuestra identidad como individuos particulares. 
Significa también que la sexualidad es algo consustancial a la condición humana y un derecho de toda persona, con independencia de su edad.

 

La adolescencia

Es la etapa vital de mayor crisis. Durante este periodo se producen cambios psico-sexuales que tienen que ver con la aceptación del propio cuerpo, ya que aparecen los caracteres sexuales secundarios; surge el interés por el atractivo físico y aparece el deseo erótico y las emociones, lo que les lleva a vincularse afectivamente con amistades o parejas que empiezan a tener un papel principal relegando a los padres a un plano secundario. 

 


Nuevas tecnologías e Internet

Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea son herramientas que nuestras hijas e hijos, pero también nosotras, utilizamos a diario en el ámbito social, educativo y laboral. Las diferencias entre los usos que las y los adolescentes y los adultos realizamos es mucha. 
En las redes sociales como Facebook o Instagram exponen y exhiben información, datos e imágenes personales. Y en Whatsapp se encuentran permanentemente conectados a grupos de conversación donde se concentra un universo de afectos especial (los del entrenamiento, los de clase, la cuadrilla, etc.). 

Tanto en las redes como en whatsapp se mantienen en contacto con personas que no siempre conocen bien. Distorsionan tres conceptos: Amistad, Intimidad y Foro. El criterio de selección de amigos/as se suaviza en la red; donde entran personas con los que tienen una relación esporádica, que apenas conocen o incluso desconocen. Aunque fuera de la red solo comparten su intimidad con sus amigos/as más cercanos/as, en la red pueden compartir fotografías e información personal con todas aquellas personas a las que consideran amigos/as. Así, el foro en el que están exponiendo sus datos personales así como su intimidad puede ascender a 200 o 500 personas en redes sociales.

Les falta cultura de la privacidad. No ven riesgos en la exposición de datos personales, privados e íntimos, a través de las nuevas tecnologías de la comunicación, y por ello los difunden.  Este hecho, junto con la menor consciencia de los riegos y el exceso de confianza les hacen vulnerables. Así, son ellas y ellos mismos los que producen y difunden sexting como regalo a su pareja, para coquetear o como respuesta a mensajes similares que han recibido. Incluso a veces sienten cierta presión grupal, ya sea de amigos o del futuro receptor de los contenidos. Y es que, como adolescentes que son, tienen necesidad de autoafirmarse, de definición sexual y de pertenencia a un grupo. Siendo más propensos a situaciones de sobreexposición en temas sexuales.

 

Cómo educarles en Sexualidad y Nuevas Tecnologías 

Todas las madres y padres están capacitadas para hacer educación sexual, pero para ello es importante dejar a un lado prejuicios y mitos, y abrir la puerta al diálogo.

Las claves que lo resumen son: 

Naturalidad: Hablar desde la cercanía, desde una atmósfera positiva y creando confianza.
Respeto: su forma de entender la sexualidad y de ejercerla no tiene por qué ser la nuestra. Tienen derecho a construir su propia sexualidad.
Disposición: Hay que dejarles claro que siempre que lo requieran ahí estaremos. Lo podemos manifestar verbalmente, o a través de caricias, abrazos...
Escucha: Escuchemos a nuestras hijas e hijos con la misma atención que esperamos recibir de ellas/ellos. Dejemos que nos den su opinión y demos la nuestra de forma sincera. 
Diálogo: Es un intercambio de ideas, no un “sermón”. Sin imposiciones.
Actitud positiva: Debemos evitar el tono crítico, el desacuerdo no razonado e irrespetuoso y no hacer juicios de valor. Se trata de dar criterios, de dar alternativas.
Buena información básica: Sobre los aspectos más relevantes, sin dejarnos llevar por nuestros miedos, tabúes…


Fuentes:

"¿Hablamos de Sexualidad con Nuestros Hijos?" Diezma, J.C. y De la Cruz, C. CEAPA, 2002.

"Guía pedagógica para trabajar la  educación en las nuevas tecnologías:  uso responsable, preventivo y educativo". Supergintza Elkartea. Edita Gobierno Vasco. 2015.