Cómo volver a confiar después de una infidelidad

 
Closer (Mike Nichols, 2004)

Closer (Mike Nichols, 2004)

Algunos consideran que los seres humanos somos monógamos a la par que infieles por naturaleza. A veces, en relaciones de años, surgen baches que propician ciertos “deslices”. También existen los affairs prolongados o los infieles empedernidos, ya que las situaciones posibles son infinitas cuando hablamos de tener una aventura.

Afrontar y tratar una infidelidad no es tarea sencilla y en muchos casos puede significar la ruptura de la pareja, pero si hay un interés por ambas partes de continuar no tiene por qué significar el fin. El problema es cómo lo llevan los interesados, pues determinadas actitudes pueden obstaculizar la reconciliación y recuperar la confianza es fundamental.

“El adulterio ha existido desde que se inventó el matrimonio, así como el tabú en su contra”, afirma Esther Perel, psicoterapeuta belga experta en relaciones, en una charla de TED. La experta también asegura que “durante mucho tiempo los hombres tuvieron licencia para engañar sin apenas consecuencias apoyados por teorías biológicas y evolutivas que justificaban su necesidad de ser infieles. Sin embargo, aún existen países donde las mujeres pueden ser condenadas a muerte por ‘descarriarse’”.

Según la psicóloga “la monogamia antes solía ser una persona de por vida, ahora es una persona cada vez, es decir, somos monógamos en todas ls relaciones que tenemos”. La cuestión es: cuando el engaño se destapa, ¿cómo podemos afrontarlo?

Dos no siguen, si uno no quiere. Una vez que todo ha salido a la luz, es indispensable que ambas personas quieran continuar juntas. “Un elemento fundamental es que los dos quieran restablecer esa relación”, señala Francisca Molero, directora del Instituto Iberoamericano de Sexología y codirectora del Institut de Sexología de Barcelona.

La experta sexóloga también asegura que “depende mucho de los factores, ya que no es lo mismo algo puntual que una cosa mantenida durante tiempo. El tipo de infidelidad es determinante de cara al perdón y que la pareja desee continuar con su proyecto”, prosigue. “Cada aventura redefinirá una relación y cada pareja determinará cuál será el legado de la aventura. Pero las aventuras están aquí para quedarse y no se irán”, afirma Perel.

Diferenciar entre pasado y presente. “Lo pasado, pasado está” no es baladí. Debemos intentar no mortificarnos con acontecimientos sobre los que ya no tenemos ningún tipo de control. Tras un engaño, tanto si vuelves con tu misma pareja como si empiezas con otra diferente, debes separar lo que “ya ha sucedido de lo que puede suceder” para volver a aprender a confiar.
“Tampoco debemos culpabilizarnos cuando alguien nos ha engañado, ya que es una decisión que toma cada uno sobre lo que quiere hacer. La infidelidad no es una solución a los problemas de pareja porque todo el mundo los tiene en algún momento o punto de la relación”, expone Molero.

Tiempo al tiempo. “La confianza se vuelve a ganar con el tiempo. Esto no sucede de la noche a la mañana”, señala Molero. Por ello, no debéis desesperar si la cosa va lenta, aunque eso no quita que no se trabaje o intente de todas las maneras.

El autor reconozca lo que hizo mal. Este es otro de los puntos clave a la hora de superar un affair. “En el momento en el que deciden darse otra oportunidad significa que tiene que haber perdón y reconocimiento de culpa. El infiel tiene que reconocer el daño causado porque si no lo hace, el otro se va a sentir mucho más inseguro”, explica Molero.

Por su parte, Esther Perel considera que “lo importante no es solo acabar con la historia paralela, sino expresar la culpa y remordimiento por herir a la pareja. Sin embargo, la experta asegura que gran parte de las personas que tienen aventuras se sienten culpables por herir a la persona, pero no por la experiencia vivida”.
Aunque un sentimiento de culpa excesivo podría ser contraproducente para la relación. “Si no se es capaz de saber gestionarla, también puede resultar un obstáculo para que la relación vuelva a la normalidad”, advierte Francisca Molero.

Recupera tu vida y autoestima. Para el que ha sido engañado es esencial recuperar “el sentido de la autoestima, rodearse de amor, amigos y actividades que devuelvan la alegría, el sentido y la identidad”, explica Perel.

No volverse un paranoico. Uno de los peores obstáculos que se pueden presentar a la hora de volver a confiar es obsesionarnos con lo que hace nuestra pareja o con quien habla. Por desgracia, ahora con el whatsapp y las redes sociales puede convertirse en una auténtica locura y un comportamiento tóxico.

“Las aventuras en la era digital son la muerte por desangrado”, sentencia Perel. La psicoterapeuta belga afirma que “nunca ha sido tan fácil mantener un engaño y ser tan propensos al engaño como en la era del digital. No porque no seamos felices, sino porque pensamos que “tenemos derecho a ser más felices y cumplir nuestros deseos”.

Molero asegura que “al principio el engañado puede desconfiar de entrada y va a tender a “fiscalizar” todos los comportamientos de la otra persona. Pero, el que ha sido infiel debe tener paciencia, además de intentar entre ambos poner de su parte para comenzar de nuevo”.

Tampoco ayudan los reproches. Estar buscando los trapos sucios de uno y otro no lleva a ninguna parte. “Ambos deben entender que pueden darse a los reproches continuos o controles innecesarios, pero deben trabajar para que sucedan los mínimos. También, debe haber una autocrítica por parte de la persona que ha perdonado sobre sus inseguridades”, señala Molero.

Entender que tener una aventura no es siempre alejarnos de nuestra pareja, sino en qué nos hemos convertido. Según Perel, está asociado con “retomar la libertad, autonomía, el deseo y la pasión de explorar o una conexión emocional”.

“Las aventuras tienen menos que ver con el sexo y más que ver con el deseo, incluso en las relaciones abiertas las infidelidades ocurren por el mero hecho de sentirnos atraídos por el poder de lo prohibido. No obstante la experta considera que pese a que el deseo y la traición son fuertes, se puede curar”, prosigue la psicoterapeuta en la charla TED.

¿Ver el lado positivo de una infidelidad? Quizá esto sea lo más difícil y puede que no sea apto para todos los públicos o moralidades, pero a veces puede significar la “renovación” o el tópico de “no darse cuenta de lo que uno tiene hasta que está a punto de perderlo”.

Para Perel puede ser “un impulso a nuevas posibilidades” y diferencia entre: aquellas que tan solo “sobreviven” y las que realmente convierten una crisis en una “oportunidad o experiencia generativa”.

“Algunas parejas tras la aventura y gracias a este caos que puede dar lugar a un nuevo orden, tienen conversaciones profundas con honestidad y apertura como nunca habían tenido en décadas. Parejas sexualmente indiferentes de repente sienten una lujuria tan voraz que no saben de dónde viene. El miedo a la perdida reaviva el deseo”, explica la experta en relaciones.

“No recomendaría un aventura y no estoy a favor de ellas, al igual que no recomendaría tener cáncer, sin embargo, sabemos que la gente que ha estado enferma a menudo habla de cómo la enfermedad les ha dado una nueva perspectiva. Veo las aventuras desde una doble perspectiva: daño y traición, por un lado y por el otro, crecimiento y autodescubrimiento”, concluye.

Por último, la psicóloga belga asegura que “los dilemas del amor y el deseo no tienen respuestas simples de blanco y negro, bueno o malo o víctima y agresor”, así como que existen otras formas de traición como el desprecio, la negligencia, la indiferencia o la violencia”.

“Hoy en Occidente, todos tendremos dos o tres relaciones o matrimonios y algunos de nosotros los tendremos con la misma persona. Vuestro primer matrimonio ha acabado, ¿os gustaría tener un segundo matrimonio juntos?”, sentencia la experta.

Artículo original de La Vanguardia.