"Escondo mi cuerpo durante las relaciones sexuales”

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España es el cuarto país europeo en número de intervenciones estéticas según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Estética y Plástica (ISAPS, por sus siglas en inglés). Es decir, se llevan a cabo aproximadamente 480.000 intervenciones al año; de las cuales, la más realizada es el aumento mamario, seguida de la liposucción, la cirugía de párpado, la rinoplastia y la abdominoplastia. 

A la vista de estas cifras, podemos afirmar que vivimos en un lugar donde se da un gran importancia al aspecto físico. No es la intención de este artículo entrar a valorar las razones que aducen a alguien a realizarse una intervención estética, como tampoco debatir a favor o en contra de los cambios de imagen. Lo que nos preguntamos es cómo influye la relación con el cuerpo en nuestra sexualidad. 

IMAGEN CORPORAL

La imagen corporal hace referencia a cómo la persona se percibe a sí misma. Tiene que ver con los sentimientos y emociones que experimenta respecto a cómo valora su físico, cómo se siente con su cuerpo y dentro de su propio cuerpo.

La construcción de nuestra imagen corporal se encuentra fuertemente influenciada por las personas de nuestro entorno, así como por la sociedad en la que vivimos. Recibimos mensajes positivos o negativos sobre nuestro cuerpo por parte de familiares y amigos, constantemente. Los medios de comunicación y las redes sociales muestran cuerpos irreales como único modelo de belleza, y resaltan la importancia de encajar en este patrón para ser feliz.

Pero además, el cuerpo sufre transformaciones a consecuencia del crecimiento (pubertad y adolescencia) y envejecimiento de las persona, así como derivado de problemas de salud física (discapacidades) o psíquica, de la maternidad o del estilo de vida. La experiencia biográfica  y el estado emocional son clave a la hora de valorar nuestra propia imagen.

Las personas que tienen una imagen corporal negativa durante un tiempo prolongado, son más proclives a la ansiedad, depresión, baja autoestima y al aislamiento social. Y pueden tender a evitar actividades que requieran mostrar su cuerpo, como hacer ejercicio, ir al médico o mantener relaciones sexuales.

IMAGEN CORPORAL Y VIVENCIA DE LA SEXUALIDAD

Numerosos estudios muestran la correlación entre la percepción negativa del propio cuerpo y una vivencia de la sexualidad insatisfactoria. Para muchas personas, esa idea negativa de su cuerpo actúa como una “distracción cognitiva” durante sus encuentros eróticos. Estos pensamientos negativos que aparecen durante las relaciones sexuales no permiten que la mujer o el hombre se centren en su propio placer o disfrute, dificultando la excitación.

Por el contrario, aquellas personas que están cómodas con su cuerpo se muestran más predispuestas a mantener relaciones sexuales, y éstas suelen ser más satisfactorias. Además, tienden a sentirse seguras y fuertes a la hora de tomar decisiones saludables relacionadas con su bienestar sexual y erótico.

CÓMO MEJORAR LA AUTOESTIMA CORPORAL

  • Lo importante no es cómo es nuestro cuerpo, sino la manera en que nos sentimos con respecto a éste. Y ahí podemos trabajar hablando con personas de confianza acerca de nuestros sentimientos o acudiendo a un profesional de este campo.

  • Reconoce que tu cuerpo te pertenece, intenta enfocarte en sus fortalezas y en las cosas que te permite realizar. Fíjate en aquellos rasgos heredados de tu familia y valora la parte que hay en ti de tus seres queridos.

  • Empieza a pensar en aquellos rasgos de tu personalidad que valoras de forma positiva. Si no los encuentras, ¡haz una encuesta en tu entorno! Eres mucho más que un físico.

  • Cuida tu cuerpo.

Fuentes consultadas: Fundación Imagen y Autoestima, psicosabadell.com