Sexting, el erotismo 2.0

mobile-internet-user.jpg

Hay quien afirma que estamos viviendo una segunda revolución sexual de la mano de la innovación tecnológica e Internet.  No en vano, la red de redes es el medio de comunicación preferido para informarse, entretenerse y comunicarse gracias a la posibilidad de conectarse a través del móvil en cualquier momento. 

Y así, la erotización se ha incorporado al mundo 2.0. Una de sus formas es el denominado ‘sexting’ que consiste en la difusión o publicación de contenidos de tipo erótico, producidos por el propio remitente, utilizando para ello el teléfono móvil

Sexting es una palabra tomada del inglés que une “Sex” (sexo) y “Texting” (envío de mensajes de texto vía SMS). El sentido original se limitaba al envío de textos, pero el desarrollo de los teléfonos móviles ha llevado a que actualmente este término se amplíe, incluyendo fotografías y vídeos con contenido de cierto nivel erótico, tomados, grabados y difundidos por el protagonista de los mismos a través del teléfono móvil principalmente. Un primer término, que ha derivado en todo un vocabulario en torno a la unión de sexo y nuevas tecnologías. Así nació el llamado sex-casting. En este caso, su práctica se realiza a través de soportes como la webcam, el e-mail o las redes sociales.

La Sociología y otras especialidades llevan años estudiando el impacto de los nuevos medios entre los millenials, generación nacida cuando la revolución tecnológica ya había comenzado. Quizá podamos pensar que las y los adolescentes son quienes más sexting practican, sin embargo, según datos recogidos en Estados Unidos, la incidencia del sexting entre los adultos es superior a la detectada entre los propios menores: un 31% de las personas de 18 a 29 años han recibido sexts (imágenes con contenido sexual procedentes de una persona conocida).

En el sexteo también podemos encontrar diferencias entre unas y otros. Según parece, las mujeres somos más aficionadas al envío de fotos sugerentes y de mensajes eróticamente explícitos que los hombres. Así lo explica un estudio realizado por Diane Kholos Wysocki, profesora de sociología y estudios de la mujer en la Universidad de Nebraska, y Cheryl D. Childers, profesora de sociología de la Universidad de Washburn; en el que dos tercios de las mujeres examinadas enviaban este tipo de mensajes y sólo cerca de la mitad de los hombres lo hacía.

Lo cierto es que el Sexting puede practicarse como una herramienta más en pareja, ya sea para provocar la excitación de nuestro amante antes de un encuentro erótico, o bien para mantener una relación sexual a distancia. Se trata de ampliar horizontes e incorporar ingredientes que nos permitan huir de la rutina y aumenten la excitación. Si ya estamos enganchados al móvil ¿por qué no darle nuevos usos?