NUESTRO MÉTODO

 

1  EVALUACIÓN

Cuando llega al centro, la persona que nos
pide ayuda suele tener un autodiagnóstico que no siempre es adecuado. Por eso, lo primero es evaluar y redefinir la demanda. 

Esta fase se centra en la obtención de toda la información necesaria sobre el  problema
objeto de consulta, que nos ayude a conocer
su origen y forma de mantenimiento. 

 

2  ESTABLECIMIENTO DE OBJETIVOS

La terapeuta realiza un análisis de la situación problemática, incidiendo en el modo en que el problema funciona dentro del sistema de
relaciones del cliente/pareja/familia.

Cuando sabemos qué y cómo está sucediendo, establecemos los objetivos con el cliente, para conseguir cambiar la situación de forma rápida
y eficaz. Tener metas claras ayuda al cliente a apropiarse del proceso, detectando obstáculos
y evaluando los avances. 

3  CAMBIOS Y RESOLUCIÓN 

Los cambios se realizan a través de técnicas
adaptadas a cada caso. Para ello, partimos de
los recursos y herramientas del cliente, pero
también le dotamos de habilidades nuevas.

Procuramos que los primeros cambios ocurran
lo antes posible, por lo que se realizan tareas
entre cada sesión. Puesto que buena parte del
trabajo terapéutico transcurre fuera de consulta,
el compromiso del cliente con el proceso
es fundamental.